Quijote Polar: cuando la locura se vuelve necesaria
Hay luchas que nacen del poder y otras… que nacen de la incomodidad. La de Miguel de Cervantes no fue una vida sencilla.
Soldado —como alguna vez también yo lo fui—, herido en batalla, cautivo durante años, olvidado por momentos por su tiempo… no escribió desde la comodidad, sino desde la adversidad.
Don Quijote es hijo de la adversidad, de esa que veo a diario en la vida y que en la Antártida se expresa con frío y viento.
Don Quijote fue un hombre que decidió ver el mundo no como era… sino como debía ser.
Un hombre que luchaba contra molinos de viento, no porque estuviera loco,
sino porque se negaba a aceptar una realidad sin sentido.
Muchos lo llamaron loco. Todos tenemos un Quijote adentro.
Pero quizás lo verdaderamente peligroso…era no hacer nada.